El 18 de noviembre de 1962, fallecía el físico danés Niels Henrik
David Bohr (Copenhague, 7 de octubre de 1885 – 18 de noviembre de 1962).
Nos
dejaba un “gigante”, una persona fundamental para entender la física
moderna y una de las mentes más brillantes del siglo XX.
En 1922 fue galardonado con el Premio Nobel de Física “por su
investigación acerca de la estructura de los átomos y la radiación que
emana de ellos”.
Realizó sus estudios superiores de física en la Universidad de
Copenhague. En 1911 se doctoró en la Universidad de Copenhague. Se
trasladó posteriormente a Inglaterra al Cavendish Laboratory de la
Universidad de Cambridge, bajo la tutela de sir Joseph John Thomson
químico británico distinguido con el Premio Nobel en 1906 por sus
estudios acerca del paso de la electricidad a través del interior de los
gases, que le habían permitido descubrir el electrón, precisamente el
tema de la tesis defendida por Bohr en 1911.